Hay una versión de este proyecto que parece terminada y no lo está. El sitio web se ha traducido al japonés. Lo hizo una agencia profesional. El japonés es gramaticalmente correcto, el tono es adecuado y un hablante nativo dio el visto bueno. Las páginas están indexadas. Y apenas reciben tráfico orgánico.
La traducción no salió mal. La traducción hizo lo que hace una traducción. Simplemente, ese no era el trabajo.
La traducción es fiel a sus frases. El SEO tiene que ser fiel a las búsquedas.
El encargo de un traductor es trasladar el significado de un idioma a otro con la menor pérdida posible. Ante «HR software», un buen traductor devuelve el equivalente japonés más natural para esa expresión en ese contexto. Entra una expresión, sale una expresión. Eso es una traducción correcta.
La búsqueda no funciona de uno a uno. Cuando un responsable de recursos humanos japonés, un administrador de nóminas y un CHRO buscan lo que un angloparlante llamaría «HR software», cada uno escribe algo distinto, porque en japonés se reconocen como categorías de producto diferentes, no como una sola categoría descrita de tres maneras.
Un traductor no tiene forma de saberlo. No es visible en el texto original. Esa información está en el comportamiento de búsqueda japonés, no en su sitio web en inglés.
Un ejemplo práctico: un término en inglés, cinco mercados japoneses
Estas son las búsquedas en las que se fragmenta realmente «HR software». Cada una es una consulta comercial activa, con su propia página de resultados, sus propios competidores y su propio comprador.
| Japonés | Romaji | Traducción literal | Quién lo busca y para qué |
|---|---|---|---|
| 人事システム | jinji shisutemu | «sistema de personal» | El término genérico de la categoría. Amplio, competitivo, con contenido mayoritariamente informativo y comparativo. |
| 人事管理システム | jinji kanri shisutemu | «sistema de gestión de personal» | Gestión de los datos maestros de empleados, la estructura organizativa y la asignación de puestos. Más cercano a un HRIS central. |
| 労務管理システム | rōmu kanri shisutemu | «sistema de gestión de la administración laboral» | Nóminas, control horario, seguridad social y cumplimiento de la legislación laboral. Otro departamento y otro presupuesto. |
| タレントマネジメント | tarento manejimento | «gestión del talento» | Competencias, sucesión, desarrollo. Estratégico, de nivel directivo, a menudo impulsado por una iniciativa concreta. |
| 人事評価システム | jinji hyōka shisutemu | «sistema de evaluación de personal» | Evaluaciones del desempeño, fijación de objetivos, ciclos de evaluación. Con frecuencia se compra como herramienta independiente. |
La distinción más importante aquí es 人事 (jinji) frente a 労務 (rōmu). En una empresa japonesa son funciones realmente separadas. 人事 es la parte de personas: contratación, asignación, desarrollo, evaluación. 労務 es la parte administrativa y legal: jornada laboral, nóminas, seguridad social, cumplimiento de la Ley de Normas Laborales. El inglés agrupa ambas bajo «HR». El japonés no, y los resultados de búsqueda tampoco.
Así que, si su traductor convirtió «HR software» en 人事システム —una elección perfectamente defendible—, su sitio compite ahora en la más amplia y saturada de las cinco, y es invisible en las cuatro donde la intención del comprador es más definida.
Observe también que タレントマネジメント es un préstamo en katakana que ha arraigado, mientras que «HR software» como tal no se convirtió en HRソフトウェア en el uso general. No existe ninguna regla que prediga qué términos ingleses sobreviven en japonés y cuáles se sustituyen por un compuesto autóctono. Hay que comprobarlo término a término, contrastándolo con la demanda real.
Las tres formas en que la traducción pierde demanda de búsqueda
Un término se convierte en muchos. Es el caso anterior. Usted elige uno y los otros cuatro desaparecen. Es lo más habitual y lo más costoso.
Muchos términos se convierten en uno. También ocurre a la inversa. El vocabulario de marketing en inglés —«solution», «platform», «enablement», «empower»— a menudo se traduce al japonés con palabras gramaticalmente correctas pero comercialmente vacías. ソリューション (soryūshon, «solución») aparece en una gran cantidad de sitios de proveedores japoneses y casi nadie la busca para encontrar un producto. Una página traducida puede acabar optimizada para una palabra que solo existe en los textos de marketing.
El término existe, pero nadie lo usa. Un equivalente japonés correcto según el diccionario puede ser uno que los profesionales del sector nunca dicen. Ocurre en todos los ámbitos: la palabra del manual y la que se usa en el día a día. Solo una de ellas se escribe en un buscador.
La intención viaja con la palabra, no con el concepto
Incluso cuando la traducción es el término correcto, la página de resultados que hay detrás puede pedir algo completamente distinto de lo que ofrece su página en inglés.
Pongamos una categoría en la que la consulta en inglés «X software» devuelve páginas de producto de proveedores, mientras que el equivalente japonés devuelve seis artículos comparativos de empresas de medios. Traducir su página de producto no le hace entrar en ese conjunto de resultados. La página compite en un formato que la página de resultados no está pidiendo. Averiguar qué es qué exige abrir los resultados japoneses y leerlos, que es la hora más útil que alguien puede dedicar antes de encargar contenido en japonés.
Por eso no tratamos la investigación de palabras clave en japonés como un entregable que se limita a una hoja de cálculo de términos. Los términos son la mitad. Lo que se posiciona para ellos, y en qué formato, es la otra mitad.
Cambia la página, no solo las palabras
Una vez construido el conjunto de palabras clave en japonés, las consecuencias afectan a toda la página:
- Qué páginas existen. Cinco consultas distintas con cinco intenciones distintas pueden justificar más de una página, o una página con cuatro secciones, según cuánto se solapen los resultados. Es una decisión estructural que debe tomarse después de la investigación, no heredarse del mapa del sitio en inglés.
- Títulos y encabezados. Una etiqueta de título traducida hereda el orden de palabras y las convenciones de longitud del inglés. Los títulos japoneses se construyen de otra manera, y la posición natural de la palabra clave es distinta.
- Profundidad. Las páginas B2B japonesas suelen ser más largas y más específicas que sus equivalentes occidentales. Una página traducida tiene exactamente la misma extensión que el original, que a menudo se queda corta respecto a lo que premia la página de resultados japonesa.
- Pruebas. Los casos de éxito, los datos de la empresa y los documentos descargables son señales de credibilidad fundamentales en el B2B japonés. Suelen ser precisamente lo que más le falta a un sitio extranjero.
Explicamos cómo se produce todo esto en la página de SEO de contenidos en japonés. En resumen: investigar en japonés, redactar el briefing en japonés, escribir en japonés y utilizar el material en inglés como insumo, no como un guion que haya que seguir.
Cuándo la traducción sí es la respuesta correcta
Conviene dejar claro que la traducción no es el enemigo. Muchas páginas deberían simplemente traducirse:
- Páginas legales, políticas de privacidad y condiciones de uso.
- Documentación de producto y contenido de soporte, cuyos usuarios ya conocen el producto y necesitan sobre todo precisión.
- Cualquier página a la que los lectores lleguen por una vía distinta de la búsqueda: correo electrónico, seguimiento comercial, un enlace desde un socio.
- Páginas cuya función es ser legibles, no ser encontradas.
La distinción está en si la página tiene que ganarse su propio tráfico. Si es así, las palabras tienen que salir de la demanda de búsqueda. Si no, una traducción fiel es suficiente y bastante más barata.
Qué hacer si ya tiene un sitio traducido
Normalmente no hace falta empezar de cero. Una secuencia razonable:
- Construya correctamente el conjunto de palabras clave en japonés, a partir de fuentes japonesas y sin tomar como referencia el mapa del sitio en inglés.
- Compárelo con las páginas que ya tiene. Algunas encajarán sin problemas; otras no encajarán con nada.
- Reescriba las páginas comercialmente importantes a partir de la investigación; normalmente son pocas páginas que concentran la mayor parte del valor.
- Identifique las consultas que no tienen ninguna página y decida para cuáles merece la pena crear una.
- Deje el resto traducido. No todas las páginas necesitan posicionarse.
Es un proyecto más pequeño de lo que parece y casi siempre más barato que la traducción que ya pagó.
Si quiere una opinión sobre cuáles de sus páginas en japonés merece la pena reescribir y cuáles están bien como están, ese es el tipo de pregunta con la que empieza nuestro trabajo de SEO en japonés: háblenos de su sitio y lo revisaremos.